Tu
sombra anida entre blancos jacintos,
se
adormece en intervalos de piedras;
brota
como hierba húmeda en las paredes
y en
el pretil de las jaretas.
Yace
en mástiles jaldes,
o en
parvadas rendidas de otoño.
Tu
sombra es lo permanente,
particular
y pertinaz.
Yo me
aúpo en vano hacia la luz,
apenas
intentando escapar.
Más
retorna tu sombra como una incógnita irresoluta
para
yacer entre mis bordes
eternamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario