A la memoria de mi amigo Augusto Espejo
En los
espacios ya neutros del tiempo
gravitará
tu presencia cual sueño
no vivido,
más recordado,
fuerte y
noble como imperio;
como brizna
solar añorada en invierno,
levantando
de un letargo las inflorescencias
de la
memoria y la emoción,
que con la
juventud partieron.
Y volverá
tu nombre
como a la
vida vuelven las boreas,
como se
sostienen sobre el tiempo las montañas
y los
valles;
para
reanimar el desvelo de tu alma
siempre
eterna,
y juntar
nuestros destierros
en lirios nuevos.