Buscar el vegetal cortinaje
y encontrar
el descenso de una espiga de agua.
Hallar el sonido vigilante
en que descifra la materia
el sentido de sus horas
vertido de fragancias;
mosto verde de ermitaños
vergeles,
donde hallé una tarde el sentido
de la borea,
el crisol de los solsticios.
Inmaculada rosa de pesebre.
Abrígame, celeste, al galope de la escarcha;
la noche apenas vuelve
y destila el dulzor suave
de la lluvia última
con esenia caridad.
Abriga seca hoja, rama, bosque,
la cenicienta nostalgia
de la esfera que transita al poniente.
Atisbamos su fuego en la gruta,
entre senderos horizontales
y el gusto olvidado de la castaña.
Volverá por nuestros ojos la luz
al umbral de los rocíos
en el alba,
y al discurrir sereno de la vertiente helada,
para ver nuestros ojos en su fuente reflejada.
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