sábado, 26 de abril de 2008

Anónimo Hacedor

Clausurada la conciencia
ya
de un solo nombre estático

El vestigio de los sentidos
nos enfrenta al Uno,
y descubre en la llaga del sustantivo
lo inasible del ser
en cuanto alcanza.

Entonces, y desechado el Nombre
conjúrase a sí misma la palabra,
y es versículo de
unánime rapsodia:

Aniquilado el Nombre

Por sí mismo el Verbo basta.

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