Yo soy la puerta;
la magnitud latria en la que
reclina
el cuerpo.
Yo
traspasado lo esporádico
habré de ver la vía de mis ojos,
la Cosa inasible que permanece
en la estructura
del Banquete.
Mendigos y aves,
llamad.
Remoto sentido de la higuera
maldita.
Que espero, aunque fuere
Mi palabra la que inquiera
en el umbral.
Yo soy la puerta.
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