sábado, 26 de abril de 2008

El Ojo de Shiva


Nube láctea
que se puebla inútilmente,
gravita
cual vasto círculo exhalado;
minuto y sílaba de ayer
a naturaleza presente.

Y traducirá tu armónica accesible
los pétalos de un cosmos imaginario;
los versículos de ayer
en una nota fugaz.

Que todo es fugaz.

Sus brazos cardinales
alcanzan la esfera.
Espera
el licor maduro de su danza amarga,
larga
como el alivio de la condena.

Se confirma, tal vez, en esto la verdad
que es la noche
un pendiente del día.

Nube Láctea.

Caridad.

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