sábado, 26 de abril de 2008

Levadura mansa

Vuélvete a mí, neutro iris;
vuélvete a este vino
como las espinas del despojo.
Y sábeme.
Apenas conozco el destino
de esta
levadura mansa.
Apenas vierto el clavel en
su licor
inadvertido.
Y, si me has de llevar, que sea
al infinito consumir.
Sea como en la sangre sus trigos
descansan.

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