1
Hundido, tal vez, el sacro
hurgará su recóndita ofrenda imperfecta
como fruto espinoso.
Hundido, tal vez,
tiene aquel odio menor un ánimo
de intención impenetrable;
sorprendida también en la sangre compuesta
que atraviesa.
Y comulgará
como una inflorescencia avenida
de entropelias,
excitando el hielo de indolencia.
Absuelto volverá mi nombre en aquel odio,
gustará de la raíz y del fruto;
y de la rosa gustará.
2
Veneno estropeado.
Continuar y morir.
Continuar y morir
como se extinguen los dioses y las rosas;
continuar
y morir en el ciclo de la materia;
ser de nuevo veneno desperdigado;
erradicar
los símbolos antiguos de la cópula;
y anidar tan solo en las secretas médulas
desbocadas
o en atroces testigos preservados.
3
Muere sigilosamente en mi nombre,
y en el orden profético, calla.
Acusa el vínculo monospérmico de la rosa.
Una elipse que desciende de ser símbolo
a ser cosa.
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